Sea muy claro en el detalle del precio y establezca criterios que permitan ver con claridad cómo ha llegado a ellos. Fije, por ejemplo, un precio/hora en función de la categoría de cada profesional.
Haga una propuesta económica detallada, desglosando las partidas o las fases que incluyen el proyecto, y ello aun cuando se trate de una prestación de servicios. Esto ayudará a justificar el importe global asignado al proyecto.