Los tribunales han reconocido la posibilidad de que los consumidores reclamen al banco el reintegro de los gastos de constitución de la hipoteca
En diciembre de 2015 el Tribunal Supremo dictó una sentencia en la que consideró nula la cláusula del préstamo hipotecario que impone al consumidor todos los gastos relacionados con la escritura de formalización de la hipoteca.
A raíz de dicha sentencia, cada vez hay más tribunales que anulan cláusulas de este tipo. En concreto, las anulan porque consideran que no han sido negociadas entre el banco y el consumidor, y porque generan un desequilibrio en perjuicio de éste.
En este sentido, los gastos discutidos suelen ser los gastos de tasación, los honorarios del notario y del Registro de la Propiedad, el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) y los gastos de la gestoría que realiza todos los trámites relacionados con la escritura.
Por tanto, los consumidores que asumieron dichos gastos pueden reclamar su devolución. Si la respuesta de la entidad bancaria es negativa, tendrán la posibilidad de acudir a los tribunales.
Asimismo, si próximamente se va a firmar una hipoteca, pueden utilizarse los argumentos expuestos por el Tribunal Supremo para negociar con el banco que no cargue en el consumidor todos los gastos de formalización de la hipoteca.