Para poder deducirse el salario del administrador en su Impuesto sobre Sociedades, usted se plantea modificar los estatutos y hacer constar expresamente que el cargo es retribuido. Le facilitamos un modelo para ello.
Es habitual que las empresas se deduzcan como gasto las retribuciones satisfechas a su administrador por el trabajo de gerencia que desarrolla en el día a día de la empresa. Pues bien, si en los estatutos consta que el cargo es gratuito, Hacienda discute dicha deducción.
Para evitar problemas fiscales, asegúrese de que los estatutos recojan todos y cada uno de los conceptos retributivos a percibir por los administradores.
La remuneración de los administradores deberá ser razonable con la importancia de la sociedad, la situación económica que ésta tenga en cada momento y lo que estén pagando empresas comparables por funciones similares. Evite retribuciones excesivas (separadas del valor de mercado por funciones similares), para que Hacienda no pueda discutirlas.
Le facilitamos un modelo de cláusula estatutaria en la que se prevé que el cargo de administrador es retribuido.