Su empresa va a realizar inversiones y usted quiere ser prudente a la hora de amortizar los préstamos que va a solicitar para financiarlas (sobre todo por la coyuntura económica actual). Pero conviene no ser excesivamente conservador...
No pacte un plazo de devolución superior a la vida útil del activo financiado. Y si le ofrecen plazos de carencia, acéptelos sólo en el caso de que la inversión no vaya a tener un retorno inmediato. Le ofrecemos una herramienta para que pueda hacer sus cálculos.