Es conveniente que el saldo de las cuentas bancarias coincida con el que refleja la contabilidad. Le facilitamos una herramienta para controlar las diferencias…
Es conveniente que, de forma periódica (al menos una vez al mes), controle que los saldos reales de sus cuentas corrientes cuadren con los saldos contables de las cuentas de bancos.
Para ello, utilice la plantilla de conciliación que le adjuntamos.
En general, las diferencias estarán concentradas en los días previos a la conciliación, y se regularizarán por sí mismas en los días posteriores. Por ejemplo, el cheque emitido ya se habrá cargado en cuenta, se contabilizarán los intereses una vez visualizada y comprobada la liquidación, etc.
Si detecta partidas más antiguas (por ejemplo, si en la cuenta no aparece un cobro por cheque contabilizado ya hace semanas), seguramente habrá algún error (quizá ese cheque se haya ingresado en otra cuenta). La conciliación, por tanto, le habrá servido para detectarlo y regularizarlo.