Si su empresa opera o va a operar con clientes o proveedores de fuera de la UE, seguramente utilizará otras monedas diferentes al euro para cobrar o pagar. Las oscilaciones de cotización en la moneda elegida se convierten en un factor de riesgo que puede controlarse mediante un seguro de cambio. Vea cómo contabilizarlo…
Recuerde que el mercado financiero le ofrece instrumentos para reducir las pérdidas derivadas de las oscilaciones en la cotización de las monedas, como el seguro de cambio.
Con el seguro de cambio su banco fija desde el principio a cuánto le va a comprar o vender los dólares en la fecha de cobro o pago, por lo que su empresa evitará que sus márgenes queden deteriorados por subidas o bajadas inesperadas.
Lo bueno de esto es que su empresa no tiene que desembolsar nada al contratarlo. Es el banco el que realiza las compras y ventas de la divisa y se las liquida al vencimiento al precio pactado (eso sí: algunas entidades pueden cobrarle una comisión de apertura o de utilización del seguro).
Respecto a la contabilización de las operaciones de compra o venta en moneda extranjera, en el momento de realizarlas compútelas según el tipo de cambio al contado. Respecto al seguro de cambio, no contabilice nada (salvo las posibles comisiones que el banco pueda haberle cobrado por su contratación).
Llegado el vencimiento de la operación, actúe de la siguiente forma:
Plan General de Contabilidad, N.V. 11ª