Asegúrese el suministro periódico de las materias primas que su empresa necesita, o unas ventas continuadas con un determinado cliente. Para ello, utilice el modelo que le facilitamos y firme un contrato de suministro.
Cuando un comprador necesita recibir de forma constante una determinada mercancía de un mismo proveedor, es recomendable firmar un contrato de suministro. De ese modo se pueden establecer en el contrato las condiciones básicas por las que se va a regir, como la periodicidad del suministro, los plazos y las condiciones de la entrega.
Las características principales del contrato de suministro son las siguientes:
Es recomendable redactar y firmar el contrato de suministro para dejar claras las condiciones de la compraventa de la mercancía, y para fijar algunas condiciones especiales derivadas del carácter continuado y periódico de la relación. Por todo ello, incluya en el contrato los pactos lógicos de una compraventa:
Asimismo, añada los pactos derivados del carácter continuado y periódico del suministro:
Si usted es el proveedor, añada en el contrato una cláusula en la que quede claro que podrá suspender el suministro en caso de cualquier impago por parte de su cliente. Es cierto que esta interrupción puede parecer una reacción muy radical ante un impago (teniendo en cuenta que se trata de un contrato de cumplimiento continuado y en el que el cliente confía en ir recibiendo periódicamente las mercancías). No obstante, cuando hay obligaciones recíprocas, si una parte no cumple (en este caso, su cliente), la otra (usted) ya no queda obligada a hacerlo.
Si es el vendedor el que incumple sus obligaciones, el comprador puede exigirle el cumplimiento del contrato o la resolución de éste, con una indemnización por daños y perjuicios en ambos casos (igual que en una compraventa normal). El alcance de dicha indemnización puede variar, pero probablemente será superior a la que puede reclamarse por una compraventa aislada.
Código de Comercio. Artículos 325 a 345.